foto por Eirik Rye

19 dic. 2010

J y J son buenos amigos.
J es, ante todo, sumamente desleal. Tratá de depositar algo de confianza en él y va a hacer de todo para quebrantarla y dar noticia de ello. Acercátele y te hostiga para obtener información que después divulga y utiliza para hacerte la mayor cantidad de daño posible. A J le gustan los números, los negocios y la rutina. Escucha música enojada y ruidosa que pocos parecen entender. Sus amistades no duran mucho, al poco tiempo las personas dejan de llamarlo, de hablar con él. Lo encuentran miserable, arrogante y hasta un poco misántropo. Nadie quiere a J. Huyen de él. Además, a J no le gusta sentirse condicionado: tendría que estar pendiente de las confidencias de cada individuo que le hablase para traicionarlo. J es su único amigo.
Por otra parte, J es, ante todo, sumamente leal. Tratá de depositar algo de confianza en él y va a hacer de todo para serle fiel y dar noticia de ello. Acercátele y te hostiga para obtener información que después retiene y utiliza para afianzar la confianza mutua en el mejor modo posible. A J le gustan las letras, los viajes y el azar. Escucha música desordenada e improvisada que pocos parecen entender. Sus amistades no duran mucho, al poco tiempo las personas dejan de llamarlo, de hablar con él. Lo encuentran predecible, estúpido y hasta un poco acosador. Nadie quiere a J. Huyen de él. Además, a J no le gusta sentirse condicionado: tendría que estar pendiente de las confidencias de casa individuo que le hablase para comprometerse. J es su único amigo.

3 dic. 2010

Un instante de contacto puede rompernos en mil pedazos, puede inhibir la sobriedad, emborracharnos hasta que sólo quedemos dos almas rotas buscándonos sin querer saberlo. Nos encontramos, nos enredamos sobre nuestras inconsistencias y nos olvidamos de ellas. Dejame ahí. Porque no todos tus besos son iguales al primero, al más sutil y delicado, al menos meditado y al más indecoroso, porque los dos nos sentimos solos en la frivolidad de la noche, porque te quiero y es difícil decirlo así, 'te quiero', sin que suene tan mediocre e insulso, porque espero que el momento se despliegue en cientos, quizás miles de versos, y que sepas que, esta vez, sí son para vos.